A mediados de los setenta, aventura y turismo eran nociones opuestas en lugar de una combinación en auge. Aún no existía el concepto de las “Seven Summits”, las mayores cumbres de cada continente. Sin embrago, un andinista mendocino decidió vender su finca y fundar un emprendimiento de servicios en el cerro Aconcagua. Su nombre era Fernando Grajales y su idea resultó visionaria: el montañismo y el trekking ganaron popularidad en las décadas siguientes, y subir el Aconcagua se transformó en un preciado desafío. Y el pionero local estuvo allí para abrir huella, en esta oportunidad como emprendedor.

Grajales Expeditions -la pequeña compañía que fundó- hizo historia al obtener la primera licencia para proveer servicios en el Aconcagua. Pero Fernando no era el tipo de persona que se dormía en los laureles, y a lo largo de los años lideró el acelerado (y competitivo) desarrollo de la actual industria de servicios en la montaña. El compromiso de don Fernando dio sus frutos: ¡Esta temporada nuestra compañía celebra 45 años! Con más infraestructura y con estándares de servicio globales, pero con el espíritu familiar y la filosofía montañera de los viejos tiempos. Nuestros guías acumulan más de 500 ascensos a la cima, pero vivimos cada cumbre con la misma pasión de las primeras. 

Mt. Aconcagua - Grajales Expeditions

De los Andes a los Himalaya

El éxito no fue una casualidad. Fernando era una de las jóvenes promesas del andinismo local cuando conoció el Aconcagua como deportista. En la gran montaña, y tras alcanzar la cumbre sin compañía en 1952, participó en la apertura de una de las primeras rutas técnicas del mayor cerro del continente (6.960 m). Junto a la pareja de escaladores suizos Dorly y Frederic Marmillod y a su amigo Francisco “Paco” Ibáñez, Grajales subió el desconocido filo Sudoeste del Aconcagua, en 1953. 

Este logro fue la preparación perfecta para el mayor desafío de su carrera deportiva: una expedición al aún inescalado Dhaulagiri (8.167 m, uno de los 14 gigantes himalayos). Grajales fue un miembro clave en la empresa, liderada por Paco Ibáñez y costeada por el gobierno argentino. El grupo recorrió la aproximación del valle de Mayangdi e intentó la ruta de la Pera, una línea compleja y técnica. 

La cordada de cumbre, integrada por dos argentinos (uno de ellos el mendocino Alfredo Magnani) y dos sherpas, logró alcanzar los 8.000 metros, pero un temporal forzó el regreso a las carpas. La expedición fue un logro de repercusión internacional, pero terminó en tragedia. Ibáñez murió en Katmandú, a raíz de congelamientos sufridos en la montaña. 

Fernando Grajales manejó gran parte de la logística de este emprendimiento, logística que en 1954 implicaba un despliegue de recursos difícil de ponderar desde las condiciones de hoy. Fernando trabajó metódicamente un año antes y un año después del viaje, primero organizando y luego encuadrando las cuentas y cerrando cada detalle. 

Mt. Aconcagua - Grajales Expeditions

La creación del Parque Provincial Aconcagua


Veinte años más tarde, Fernando aplicó el mismo enfoque sistemático a su emprendimiento comercial en Aconcagua. Tras fundar Grajales Expeditions -en 1976-, durante años pasaba los veranos al pie del cerro, en Penitentes o Puente del Inca, y los inviernos en su casa de Mendoza. En esos años, el Aconcagua era un desafío reservado para un pequeño círculo de montañeros avezados. Pero la actividad comenzó a ganar adeptos, y las caminatas a los campamentos base cobraron popularidad.

En 1983 los andinistas y los clubes de montaña locales, junto al gobierno de Mendoza, impulsaron la creación del Parque Provincial Aconcagua. (Fernando, por supuesto, estuvo entre estos pioneros). Así se logró la protección ambiental de la montaña, y también se inició un registro oficial de permisos de ingreso. Al término de la primera temporada, el Parque había registrado un total de 263 permisos otorgados. Tres temporadas más tarde, el número de permisos de ascenso y trekking alcanzó los 639.

En los noventa la actividad explotó. Durante el verano de de 1995/6, casi tres mil visitantes obtuvieron permisos. Una década después (en 2005/6), el Parque Aconcagua alcanzó su pico máximo de visitantes hasta la fecha: se otorgaron 7.290 permisos de trekking y ascenso.

Mt. Aconcagua - Grajales Expeditions

En el lugar preciso en el momento preciso


Fernando Grajales fue la persona indicada en el lugar indicado, en el momento justo. Claro que a la oportunidad le sumó su carisma y rectitud para los negocios, por lo que en pocos años don Fernando pasó a ser una marca registrada en Aconcagua. Su empresa, impregnada por su modo calmo y metódico, continuó su desarrollo hasta el fallecimiento de don Fernando en 2004.

Su legado se mantiene vivo en Grajales Expeditions, la empresa familiar que creó en 1976. Nos enorgullece seguir abriendo camino, con los principios de don Fernando como nuestros valores fundamentales: integridad, innovación, responsabilidad social, conciencia ambiental.

Esta temporada, que marca nuestro aniversario número 45, nos ha traído también un desafío histórico. Por primera vez en su historia el Parque Aconcagua permanecerá cerrado para expediciones, debido a las restricciones impuestas por el Covid_19.

Esto significa que no vamos a poder llevar a cabo nuestros planes de celebrar en el terreno junto a nuestros huéspedes y agencias amigas. También implica el desafío de pasar un año entero sin operar.

Pro también es una oportunidad de volver a las fuentes y poner en práctica la filosofía de don Fernando: dejemos que la montaña tenga un merecido descanso (y que, por una vez, los guías y los porteadores puedan pasar las fiestas con sus familias). En cuanto al festejo, tendrá que ser virtual: ¡aunque no extento de sorpresas!

La montaña seguirá estando allí el año que viene. Y allí estará Grajales Expediciones.

Mt. Aconcagua - Grajales Expeditions

[ Texto: Nicolás García / Fotos: Pablo Betancourt y archivo de Familia Grajales]

2 comments on “Grajales Expeditions celebra 45 años abriendo huella en el Aconcagua

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